Ayudando a los estudiantes universitarios a descubrir su llamado

Dr. Dee McDonald
El presidente de Bethel University

Uno de los mayores privilegios del ministerio universitario es ayudar a los estudiantes a descubrir que Dios tiene un propósito para sus vidas que es mucho más grande que la comodidad, el éxito o la autopromoción. Muchos llegan a la universidad haciéndose preguntas sobre su carrera, su futuro profesional, sus relaciones y su identidad. Pero detrás de todas esas preguntas hay una aún más profunda:

“¿Para qué estoy aquí?” No solo en Bethel University, en Mishawaka, Indiana, sino en esta tierra… ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es mi propósito?

Como pastores y líderes ministeriales, tenemos la oportunidad de dirigirlos hacia la misión que Jesús ya les ha dado a todos los creyentes.

En Mateo 28, Jesús no reservó Su misión únicamente para pastores, misioneros o miembros del personal de la iglesia. Él llama a todos Sus seguidores a hacer discípulos. El desafío es que muchos estudiantes pasan sus años universitarios preparándose para una profesión sin llegar a comprender cuál es su verdadero llamado.

El llamado comienza al entender esta verdad: no se trata de nosotros.

La cultura universitaria constantemente impulsa a los estudiantes a construir sus vidas alrededor del logro personal, el reconocimiento y la realización propia. Se les dice que “sigan sus sueños”, “construyan su plataforma” y “creen su propia identidad”. Pero Jesús llama a Sus seguidores a algo mucho más elevado que una vida centrada en sí mismos. Él los llama a seguirlo a Él.

Cuando los estudiantes tienen un encuentro profundo con Jesús, comienzan a comprender que su educación, sus dones, sus relaciones y su futura profesión no existen principalmente para alcanzar el éxito personal, sino para glorificar a Dios y servir a los demás.

Ese cambio transforma todo.

En lugar de preguntarse: “¿Qué trabajo me hará más feliz?”, comienzan a preguntarse: “¿Cómo puede mi vida hacer avanzar el Reino de Dios?”

En lugar de ver la misión como algo reservado para los misioneros que sirven en otros países, comienzan a ver las aulas, las residencias estudiantiles, los lugares de trabajo y las amistades como campos misioneros.

Los pastores desempeñan un papel fundamental al ayudar a los estudiantes a hacer esta conexión. Debemos recordarles continuamente que el llamado no se trata simplemente de una profesión, sino de obediencia. Un estudiante puede llegar a ser maestro, ingeniero, enfermero, empresario o misionero, pero la misión sigue siendo la misma: Amar como Jesús. Vivir como misioneros. ¿Les resulta familiar?

Esa claridad trae libertad.

Los estudiantes ya no tienen que vivir angustiados tratando de descubrir el “plan perfecto” para sus vidas. Pueden confiar en que Dios guía a quienes le son fieles y se rinden a Él cada día. Entonces la pregunta deja de ser: “¿Qué debo hacer con mi vida?” y pasa a ser: “¿Cómo puedo seguir fielmente a Jesús dondequiera que Él me envíe?”

Muchos estudiantes anhelan encontrar ese tipo de propósito. Están agotados por la presión de tener que crear su propio significado y propósito. Lo que necesitan es una visión de una vida centrada en Cristo. Como líderes ministeriales, que desafiemos a los estudiantes a dejar de construir pequeños reinos alrededor de sí mismos y, en cambio, entregar completamente sus vidas al Reino de Dios.

Recientemente, uno de nuestros jugadores de baloncesto de último año, Andrew Hedrick, expresó esta verdad de una manera extraordinaria. Citando Colosenses 3:23, dijo: «Este versículo me recuerda que todos los dones que he recibido provienen de Dios, y que debo usarlos para honrarlo en cada aspecto de mi vida.»

Andrew es solo un estudiante, pero representa a cientos de estudiantes actuales de Bethel y a miles de egresados que han sido beneficiados por este enfoque integral de la educación, mientras ministran a los más necesitados, a los perdidos y a los olvidados en cada una de nuestras comunidades. Con Cristo al timón, los estudiantes de Bethel salen a servir en sus comunidades para Amar como Jesús y Vivir como misioneros.

En última instancia, cuando los estudiantes comprenden que no se trata de ellos, descubren aquello para lo cual verdaderamente fueron creados.

En Bethel University ayudamos a los estudiantes a descubrir su llamado único por medio de la exploración y la experiencia, preparándolos y enviándolos para vivir una vida de servicio al Reino de Dios y a las comunidades donde Él los lleve. El modelo educativo de Bethel comienza con un sólido plan de estudios básico en artes y ciencias, impartido desde una perspectiva bíblica que establece un fundamento teológico firme, para luego avanzar hacia la formación específica de cada carrera. Los estudiantes son desafiados a crecer espiritualmente, pensar de manera crítica, desarrollar amistades para toda la vida y servir al mundo.

Como líder ministerial, su colaboración es de un valor incalculable mientras buscamos cumplir juntos la misión del Reino de Dios.

El Dr. Dee McDonald es presidente de Bethel University (Mishawaka, Indiana). Posee el corazón de un pastor y el espíritu de un maestro, y también forma parte del Consejo de Liderazgo Ministerial de la Missionary Church. Durante veinte años ha servido en el ámbito de la educación superior cristiana, formando equipos y desarrollando sistemas saludables y exitosos mediante un liderazgo auténtico que capacita a las personas para desarrollar plenamente el potencial que Dios les ha dado.

Next
Next

Helping College Students Discover Their Calling